
Es por muchos cazadores y aficionados de la naturaleza el
problema que se le ha presentado a esta especie de bóvido en nuestro país. Su
estable población en nuestro territorio está condenada a desaparecer si no se
consigue revocar la sentencia por la cual es considerado especie exótica
invasora.
Hace un año, aproximadamente, las organizaciones ecologistas
SEO/BirdLife, Ecologistas en Acción y AEMS Ríos con Vida presentaron una
propuesta en contra de este animal ante el tribunal supremo en que exponían que
esta especie es perjudicial para nuestros montes al no ser autóctono. Se alegó
también que esta especie daña las poblaciones de mamíferos autóctonos por lo
que se debía exterminar. Este recurso fue aprobado parcialmente, y puso en jaque
al herbívoro.

Los municipios conocían del problema que sería que esta
especie se reprodujese sin control por lo que establecieron medidas de control.
En Murcia se pretendía reducir la población de 700 ejemplares gradualmente
hasta que quedaran unos 300. Tras esto los arruís están siendo masacrados de
forma indiscriminada. Lo peor de esta situación es el regocijo de las
organizaciones mencionadas anteriormente, de echo Asun Ruíz, directora de
SEO/BirdLife, ha publicado un tuit en el que expone su alegría por que se haya
comenzado a eliminar ejemplares. Cuesta creer que un ecologista le desee mal a
un animal, pero es más frecuente de lo que parece.

Esta medida se ha establecido debido a que se alegó que el
arruí es una especie peligrosa para el ecosistema mediterráneo. No es una afirmación
correcta ya que esta especie no contamina, no desplaza a la fauna local, no se
hibrida, no afecta a la economía local ni trasmite enfermedades. Es algo
totalmente erróneo, es una desbrozadora orgánica que elimina la hierba seca que
tan fácil es que arda en verano. Es probable que en dentro de poco el número de
incendios en Murcia aumente. Otro punto que se expone es que es perjudicial para
la fauna autóctona, en especial para la cabra montesa. Esto es algo totalmente falso,
se ha demostrado que la cabra montesa se alimenta de matorral mientras que los
arruís se alimentan de plantas herbáceas.
Otro punto a favor de mantener una colonia controlada en
distintos puntos de España es la posibilidad de realizar reintroducciones. En
áfrica, su continente natal, en la zona de marruecos, Egipto, Mauritania, y
varias zonas más su población está en claro declive. Sería una buena forma de
mantener a salvo a una especie, esto es algo en lo que los ecologistas deberían
pensar también.
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